En términos argumentales, Eat Pray Love guarda relación con títulos recientes de Hollywood que presentan las memorias de mujeres contemporáneas y cómo lidian con sus dilemas amorosos y laborales.

En ese sentido, tiene puntos en común con la comedia dramática Julie & Julia (2009), sobre una chica que se pone en la tarea de cocinar las recetas de su idolatrada gurú de la cocina y encontró que la mejor receta para resolver los problemas es el amor y la comunicación.

Mientras que la comedia The Devil Wears Prada (2006), gira en torno a una chica que ingresa con total ingenuidad en el conflictivo mundo de la moda y sobrevive a partir de no perder la identidad y no vender su alma a los malvados y ambiciosos.

Eat Pray Love, dirigida y adaptada por Ryan Murphy a partir de una obra autobiográfica de Elizabeth Gilbert, consiguió 80 millones de dólares en la unión americana (55%) y en el extranjero va por los 64.8 millones de dólares (45%).

Julie & Julia obtuvo el 73% de su recaudación en Estados Unidos (94.1 millones de dólares) y el resto en el extranjero, 27% (35.4 millones de dólares).

The Devil Wears Prada fue lo contrario: el grueso de su boletería la encontró fuera de sus fronteras con 62% (201.8 millones de dólares) y en casa se tuvo que conformar con el 38% (124.7 millones de dólares).

En las dos últimas películas, Meryl Streep tiene un papel protagónico y ambas fueron dirigidas por Nora Ephron.

En tanto, el hecho de que en Eat Pray Love nos encontramos con Liz Gilbert (Julia Roberts), decida abandonar EU y encontrar en Italia el placer de no hacer nada, en la India el poder de la oración y el amor espiritual y carnal en Balí, la hermana con otras producciones de Hollywood que tienen como punto de arranque la necesidad de sus personajes de volver a comenzar en otras partes y lo hacen a partir de un viaje iniciático.

En Under the Tuscan Sun (2003) presenta a Frances Mayes (Diane Lane), una escritora que pierde contacto con las musas como consecuencia de un doloroso divorcio. Con el deseo de cambiar de aires se va a Italia en busca de tranquilidad y en la Toscana lo encuentra en una villa que compra.

Broker Flowers (2005) muestra la monótona vida de Don Johnston (Bill Murray ), que se interrumpe luego de que recibe una carta anónima donde se le informa de que tiene un hijo. Esa revelación lo lleva a recorrer varias ciudades de Estados Unidos en busca de las mujeres con las cuales tuvo una relación amorosa.

¿Novedad argumental en Eat Pray Love? Ninguna. ¿En términos estéticos sobresale por encima de las ya mencionadas? Tampoco.

¿El desempeño de Julia Roberts? Hace su esfuerzo, pero en vano, ya que la trama es tan insulsa que al final es un producto artificioso, más allá de la presencia de la estrella. Encima, el libro de Elizabeth Gilbert en el que se basa la película me pareció simpático, aunque su tono de autoayuda no me atrapó.