Claudia Piñeiro
La buena literatura es universal, no importa en qué época se registre ni la nacionalidad de su autor, pues habla de hechos que a todos nos atañen de una u otra manera.
“Las viudas de los jueves” (Alfaguara), de Claudia Piñeiro, puede ocurrir en un suburbio exclusivo de Buenos Aires en el 2001, pero lo que cuenta nos refleja perfectamente a un país marcado por la doble moral, como lo es Panamá.
Esta sobresaliente novela ocurre en Altos de la Cascada, uno de esos barrios de pocas casas, pero lujosas, un territorio protegido por altas paredes, cuidada por guardias privados, donde nadie puede entrar sin permiso previo, que se convierte en una especie de ciudad privilegiada dentro de otra ciudad más desigual, igualita que varias de las existentes en nuestra ciudad capital.
Los que residen en Altos de la Cascada se sienten especiales por tener el dinero para comprar estas propiedades, seres que temen a los que no son de su propia privilegiada clase, como si en todos los niveles de la sociedad no hubiese gente honrada y ladrones.
Piñeiro analiza la psicosis del miedo generalizado y de esa inseguridad que cabalga a todo galope en un mundo donde las diferencias económicas son tan marcadas.
