La historia de una veterana de la música en Panamá, la Banda Republicana, tiene sus inicios en el siglo XIX, específicamente el 1 de noviembre de 1867, cuando se organizó la primera banda que formaría parte del batallón militar de la Gran Colombia.
Este argumento es respaldado por un hombre que ha dedicado 40 años de su vida a esta agrupación y que desconoce la razón por la que desde hace ya varias décadas, conmemoran su aniversario los 4 de noviembre.
Virgilio Guevara, director encargado de la Banda Republicana, ofreció detalles en el marco de los 143 aniversario del colectivo musical, junto a sus 40 músicos, sobre la situación de la banda a 2010.
Estos músicos son los responsables de interpretar el himno al recibir a mandatarios extranjeros o de ambientar actividades estatales que van desde izadas de banderas, hasta la instalación de los diputados en la Asamblea Nacional.
Guevara recuerda aquellos años cuando el organigrama de la Banda Republicana parecía un árbol de manzana en su mejor estado de cosecha. Tenían director administrativo, subdirectores, relacionista público, trabajadoras manuales, y más, enumera.
Hoy, ese grupo de personas se ha reducido a un director artístico, dos secretarias, los 40 músicos y, no menos importante, a Frederick Watson, el “indispensable” músico y bibliotecario que por 16 años los asiste en el ordenamiento de los repertorios compuestos por más de mil 500 piezas, entre himnos, marchas, oberturas y otros.
Peor aún, el 95% de los instrumentos, propiedad de la Banda Republicana, no tiene las condiciones para que puedan ser utilizados y nunca ha recibido mantenimiento, afirma Guevara.
El profesor Osvaldo Urriola, quien tiene 18 años de estar en la banda, no sabe qué hacer con su viejo y casi inservible clarinete requinto que tiene más de 20 años.
Concepción Sousa es parte de la banda desde hace 27 años y su trabajo musical lo hace con los mismos instrumentos de percusión que viene utilizando hace más de dos décadas. “Hay que desecharlos ya, de estos instrumentos de percusión ninguno sirve”, dice.
También hay casos como el de Jorge Moreno, de 21 años, uno de los más jóvenes del grupo. Su función es tocar la trompeta, pero la que tuvo que comprar “con mucho esfuerzo” de su propio bolsillo. Le costó 3 mil 800 dólares.
Guevara recuerda que fue durante el período presidencial del ex presidente Guillermo Endara cuando recibieron la última entrega de todos los instrumentos nuevos que necesitaba el conjunto musical y estatal más antiguo de Panamá.
Si bien, desde entonces han recibido donaciones y compras menores, la carencia de instrumentos en buen estado sigue latente.

