Tuberías colapsadas, una ciudad en ruinas y una propuesta de suicidio colectivo son las piezas que componen Boom o los vicarientes del 18, una obra de teatro presentada por la compañía teatral El espejo roto.
La obra de ficción, escrita y dirigida por Arturo Wong Sagel, se presentará hasta el 26 de noviembre en la sala Mojica del Teatro La Quadra.
¿Qué pasaría si sucediera una catástrofe natural en Panamá? De esta interrogante parte la trama de la obra que Wong Sagel empezó a escribir hace un año y terminó en un mes.
La propuesta del dramaturgo es la “catástrofe como una metáfora”.
Con boom, Wong Sagel, no se refiere solo al auge inmobiliario, a la construcción desmesurada y la falta de planificación, sino al estallido de todas las consecuencias de estos actos.
Inspirado en la novela Amras, del escritor austríaco Thomas Bernhard, el director retrata la historia de un grupo de personas que, “al no poder cerrar calles como forma de protesta” por el control que tienen unos cuantos de lo que queda de la ciudad, decide suicidarse colectivamente, explica Wong Sagel.
Los vicariantes (o suicidas) eligen el piso 18 para consumar el acto. Sin embargo, al estar en ese lugar y compartir sus historias, se despierta en ellos el espíritu de supervivencia.
El piso 18 será recreado en una escenografía, que juega con elementos multimedia y tiene el fin de ser abrumadora y agobiante.
Los personajes de la obra los encarnan Charlie Sotelo, Rita Banús, Marian Taylor, Giana Mendoza, Lily Koster, Nyra Soberón Torchía y el propio Arturo Wong Sagel.

