Richard Russo
Estar casado es un reto contra el tiempo, el tedio y los resentimientos, dirán los escépticos que nunca faltan (y que opinan los optimistas que son generalmente personas solteras o divorciadas o que no los quieren ni sus santas madres).
Del otro lado están los románticos, que siempre andan por allí repartiendo rosas rosadas de acuerdo a los pragmáticos, aducen que si una pareja ha vivido junta por muchos años es porque hay amor y compromiso por encima de cualquier otro reto o circunstancia cotidiana (aunque los contestatarios dirán que alguno de los dos miembros aguantó, y bastante).
El escritor estadounidense Richard Russo echa mano de la ironía, la comedia simple y el drama para combinar argumentos de ambos bandos, lo que da como resultado su sentida novela “El verano mágico en Cape Cod” (Alfaguara).
Russo no solo se concentra en una pareja que ha estado casada por tres décadas, sino que además explora cuál es la dinámica con esa otra familia que no está contigo, pero que está allí como es la familia que heredas de tu esposa o esposo, la de los amigos tuyos y la de él o ella, y los que te encuentras cada día en el trabajo y en la calle.