Elsa Punset. Nacemos curiosos y confiados, flexibles y sutiles, pero en los saltos que nos obliga a dar la vida nos volvemos radicales, dados a la tristeza o al miedo, o nos vestimos con el ropaje de la generosidad o de la mentira o del pesimismo de acuerdo sea cada caso.

Por lo menos así nos ve Elsa Punset en su valioso ensayo ‘Inocencia radical – la vida en busca de pasión y sentido’ (Editorial Aguilar).

Somos la especie más desarrollada en términos de habilidades y destrezas, con una evolución compleja que ningún otro animal ha podido alcanzar hasta ahora, aunque los noticieros se encargan de recordanos cada día que tal perfección se vuelve escasa entre algunos de nosotros.

Eso lo entiende Punset, que en su libro destaca que hay hombres y mujeres esclavos de la confusión, el dolor y la incomprensión, cuando deberían estar conscientes del precio de una decisión y de que la realidad es un estado que hemos más o menos decidido, por quedarnos inmóviles por demasiado tiempo en un mismo lugar o por andar rompiendo récords olímpicos en la agitada carretera de la existencia.

Punset destaca que el cinismo, la apatía, el desprecio por el otro y los dogmas de todos los lados solo empobrecen la sociedad tanto en términos espirituales como culturales y emocionales.

Lo mejor, dice Punset en su obra, es darle un hasta luego a lo negativo y brindarle una sonora bienvenida a la alegría, para que cada vez esté de moda el amar, el soñar, el luchar y el comprender, para así crear y multiplicar el bien.

De la autora:

Licenciada en Filosofía y Letras y Máster en Humanidades por la Universidad de Oxford (Inglaterra). Luego hizo un máster de Periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid y más tarde estudió Composición en la Manhattan School of Music de Nueva York. Sus temas predilectos, que aborda tanto en artículos como ensayos y en conferencias, son la inteligencia emocional y los procesos de aprendizaje social y emocional.