Cuando hablamos de la identidad nacional debemos mencionar cuáles son los elementos que la conforman. Uno de los más grandes intelectuales panameños, Rodrigo Miró, en su obra la Teoría a la patria, indica que la bandera nacional, el himno, el escudo de armas y la territorialidad, son elementos indiscutibles de la nacionalidad panameña.

Miró menciona la dificultad de crear una nacionalidad cohesionada, debido a la gran diversidad étnica que posee el istmo; sin embargo, eso no ha sido un impedimento para que en momentos decisivos de nuestra historia juguemos ese rol protagónico, como lo demostró el pueblo el 9 de enero de 1964; con la firma de los tratados Torrijos–Carter, y la cruzada civilista. Todos momentos culminantes que fortalecieron nuestra amor hacia la patria.

Sin embargo, hoy en día pareciera que este concepto de nacionalidad lo estamos perdiendo. Si hiciéramos un examen de conciencia profundo, llegaríamos a la conclusión de que son muy pocas las personas que muestran respeto cuando se iza la bandera nacional; esa misma bandera que los estudiantes del Nido de Águilas defendieron como fieras dentro del enclave colonial. Son muy pocos los panameños que cantan el himno una vez salen del colegio secundario y son pocas las personas que recuerdan el significado de cada uno de los cuadros del escudo de armas. Algunos culpan a la educación por esta carencia, pero a veces nosotros mismos no tomamos conciencia de lo importantes que son estos símbolos en la estructura de la identidad nacional.

Otro aspecto importante de la nacionalidad es el territorio. Para que se desarrolle la identidad nacional los ciudadanos necesitan un Estado compacto, por eso generaciones de panameños dieron sus vidas para eliminar la quinta frontera. Hoy en día, en contraste con esa gesta histórica, se vende a nuestro querido Panamá al mejor postor. Lugares como: Bocas del Toro, Boquete, Volcán, Cerro Punta, Pedasí, El Valle de Antón, son vendidos a extranjeros y, con ello, se pierde nuestra cultura y nacionalidad. Si usted visita ahora esos lugares es como si no estuviera en Panamá, precisamente porque en ellos son pocos los panameños que viven. Parece que hemos olvidado lo importante que es la tierra para el hombre.

La lucha por el rescate de la identidad nacional debe ser una tarea de todos, amar a Panamá y lo que representa nuestra nacionalidad es un objetivo fundamental como país.

Termino con la palabras de un gran nacionalista, el doctor Octavio Méndez Pereira: "El amor a la patria es invaluable, por ella, siempre debemos estar dispuestos a dar hasta nuestra vida, si es necesario".