Desde que el 28 de octubre de 1908, las notas de la Marcha Patriótica inauguró el Teatro Nacional, miles de artistas han pasado por su escenario.
Allí se han albergado desde los fragmentos de La Traviata hasta las notas de los grandes músicos panameños, como Danilo Pérez y Alfredo Saint Malo.
En su labor como faro cultural público, se le unieron con el paso del tiempo el Teatro Anita Villalaz y el Teatro Balboa.
Se trata de los tres teatros bajo el paraguas del Instituto Nacional de Cultura (Inac), y que además de las actividades culturales que se puedan realizar, constituyen por su infraestructura, parte del patrimonio nacional.
Con el fin de fomentar su uso y conservar su historia, el Inac dedicó en este último año 652 mil 251 dólares, 8.26% de su presupuesto, que ascendió a 7.9 millones de dólares.
Desde la institución cultural señalan que no cuentan con datos de las anteriores administraciones.
Con respecto a este monto, Lucy Molinar, titular del Ministerio de Educación, a la cual pertenece el Inac, afirma que no es necesario dotarlos de una mayor financiación, debido a que estos han de lograr tornarse autogestionados. “La cultura es una industria”, recalca.
Para ello, antes de solicitar nuevas partidas presupuestarias, considera que “hay que llenarlos de vida”, y conseguir, por medio de actividades, que estén llenos constantemente para poder sustentar estas peticiones. ¿Cuáles son esas actividades para llenar teatros? Aún están en la búsqueda del curso que les lleve a la meta.

