Cada uno de los teatros que gestiona el Instituto Nacional de Cultura (Inac) presenta dificultades específicas para su conservación, que dependen de diferentes circunstancias como la ubicación, el estado de las infraestructuras originales o el presupuesto asignado.
En el caso del Teatro Nacional, se le realizó una rehabilitación a fondo durante el gobierno de Mireya Moscoso, que lo mantuvo cerrado dos años, lo que mantiene en buen estado la mayor parte de la estructura.
Para proteger las piezas artísticas, un grupo de arquitectos revisa con periodicidad el teatro, para detectar el desgaste producto de la humedad.
A nivel estético, sólo restan detalles, como algunos tramos de la barandilla que rodea la platea, que ya han perdido la pintura que los recubría, mientras que, situados en ambas esquinas del escenario, los camerinos no cuentan con ningún tipo de luz en su acceso, lo que obliga a los artistas a subir a tientas varios pisos en completa oscuridad por una pequeña escalera.
Una vez en el interior de los camerinos, los trabajos más urgentes son los relacionados con los pisos y su cubierta, como la restitución de focos que terminaron su vida útil, coincide el pianista Isaac Casal.
Agrega que estos camerinos deberían estar más equipados y en mejores condiciones, descartando por su estado posibles actuaciones de grandes figuras como Plácido Domingo.
La acústica es otra de las preocupaciones de Casal, que recuerda cómo sonidos de la calle y un constante abrir y cerrar de puertas se filtran hasta el proscenio, afectando al público y a los intérpretes, que ven mermada la calidad del espectáculo, lo mismo que ocurre cuando no sirve al acondicionador de aire, puntualiza .
Para el promotor teatral Roberto King, los esfuerzos se deberían enfocar en un nuevo plantel de luces, puesto que el actual no cumple con las necesidades de importantes grupos, a los que se les imposibilita el actuar allí.
El promotor aprovecha para recalcar que el teatro tiene deficiencias estructurales, lo que provoca, por ejemplo, goteras en el foyer.
Asimismo, considera que por ser el teatro principal del país, habría que incluir algún sistema de subtítulos, para facilitar al público la asistencia en caso de tratarse de una compañía teatral de habla extranjera.
