“La música transforma a las personas”, afirma con rotundidad Essy Casal, madre de Isaac Casal, ideólogo de la Fundación Sinfonía Concertante, pues el ritmo permite alejarlas de los malos caminos y tener una guía, labor que gana un peso definitivo en las áreas socioeconómicamente más deprimidas.
Este es solo un motivo más para que acuda el 25 de septiembre al Teatro Anita Villalaz a partir de las 7:30 p.m., donando 20 ó 10 dólares según vaya platea o alto, y disfrutar del trabajo de los uruguayos Nicolás Giordano al violín y Gustavo Cardenal en el piano, esto irá destinado a sostener económicamente las actividades sin ánimo de lucro que desarrolla esta institución.
Giordano y Cardenal llevan a cabo en Uruguay una tarea similar a la de Isaac Casal en Panamá, priorizando la acción social a través de la música, apunta Essy Casal.
Relata que su hijo entró en contacto con ellos al entrar a formar parte de la Orquesta de las Américas, que fomenta el retorno de estos músicos a su país de origen a extender lo aprendido.
Desde su origen , dos años atrás, la fundación organiza la Red Orquestal de Aguas de El Chorrillo, que permite a 46 niños –en este momento– entrar en contacto y llegar hasta donde ellos deseen en la música, sin que por una vez la carencia de recursos económicos sea un impedimento para que estos jóvenes panameños alcancen sus sueños.
También dan en préstamo por un año instrumentos musicales a los estudiantes que demuestren su mayor compromiso –con más de tres meses en el grupo– para que, además de sus clases, puedan practicar en sus casas y fomentar que asuman responsabilidad.
