La vida puede ser extraña. Cuando el escritor cubano José Lezama Lima publicó en México su novela Paradiso (1966), enseguida fue celebrada por los críticos y hasta se ganó distinciones en España e Italia, mientras que en su Cuba natal fue considerada por la revolución de Fidel Castro como una obra pornográfica por sus alusiones homosexuales.
Un día como hoy, pero de hace 100 años, nació este poeta, novelista, ensayista y amante de la música, que tampoco era que la pasó del todo bien en tiempos del gobierno de Fulgencio Batista, previo al de Castro.
José María Andrés Fernando Lezama Lima abrió los ojos al mundo el 19 de diciembre de 1910 en La Habana y fue en esa ciudad donde dijo el adiós definitivo el 9 de agosto de 1976.
Este doctor en Derecho fue el creador de piezas memorables como Analecta del reloj (1953), La expresión americana (1957), La cantidad hechizada (1970) y Oppiano Licario (1977), entre otras.
Además de escritor fue un estupendo editor de revistas culturales como Verbum, Espuela de Plata, Nadie Parecía y Orígenes, de cuyas páginas asomaron otros que luego también serían grandes como Eliseo Diego, Virgilio Piñera, Gastón Baquero y Cintio Vitier.
Lezama Lima fue el precursor de dos movimientos literarios claves en América Latina: el neobarroco y el realismo mágico. Como muchas veces pasa, la Academia Sueca se olvidó darle un Nobel de Literatura.

