Para Allen Shor, Juego libre: rompiendo reglas, del argentino Hugo Blotta, estudia el tema de la juventud en la era de la globalización.

“La globalización es un proceso natural contra el cual no se debería luchar. Es como la internet, en vez de encontrar razones para odiarla, hay que encontrar formas de usarla para mejorar nuestra sociedad”, explica el actor y co-adaptador de esta pieza que se presentará en el teatro La Quadra (sala Mojica) del 9 al 12 de diciembre.

En su opinión, este trabajo “tiene un tono de crítica social, pero también nos enseña la importancia de cumplir las metas que cada uno se propone, pero a la vez buscar la individualidad”.

Confía en que este montaje “cautivará a la audiencia desde el primer minuto. En escena ocurren muchos movimientos, cambios de ritmo y velocidad; los actores interpretarán una diversa gama de personajes que representan distintos elementos de la sociedad panameña”.

Cuando el espectador salga de ver Juego libre: rompiendo reglas, Allen Shor considera que tendrá ganas de discutir sobre “la importancia de buscar la individualidad; verá las cosas desde una perspectiva juvenil; hablará del efecto que tienen los padres en la personalidad de los jóvenes; de la importancia de romper con la sabiduría convencional; de comprender por qué la permisividad es parte de la vida de muchos jóvenes y del poder que cada ser humano tiene para mejorar su situación”.

Los actores de esta pieza, dirigida por Jaime Newball, son estudiantes de la Quality Leadership University.