En 1934 se introdujo en Alemania una nueva ley sobre cacería llamada Reichsjagdgesetz. El término se aplicaba a guardabosques de estatus civil.
En 1935, un entusiasta de la cacería llamado Curt Mast introdujo al mercado un digestivo al que llamó Jägermeister, cuyos ingredientes incluyen 56 hierbas, frutas, raíces y especias. Entre ellas se puede distinguir, con paladar fresco, regaliz, anís, cáscara de limón, jengibre, bayas de enebro y ginseng.
Los ingredientes se muelen y luego se remojan en agua y alcohol durante dos o tres días, después la mezcla se filtra y se cría en barricas de roble alrededor de un año, al final del que se le agrega azúcar, caramelo y más alcohol.
Pero, definitivamente, no es el único en su categoría, ya que los daneses tienen uno similar llamado Gammel Dansk, los húngaros uno de nombre Unicum y los checos tienen el Becherovka, que tuve la oportunidad de probar recientemente. Está hecho con 32 ingredientes, entre los cuales prevalecen el anís y la canela. Se bebe bien frío, como aperitivo o digestivo, o en los meses de verano, con agua tónica, de forma similar como se bebería un Campari en Italia.
Otro fenómeno interesante de este mundo de los digestivos proviene de Italia.
El Fernet es un tipo de amaro (o sea, licor amargo) que se elabora con una gran variedad de hierbas y especias, y puede variar de acuerdo con la marca, ya que a diferencia de, p.e., el Jägermeister o el Becherovka, la receta no tiene patente y varía según la marca que la elabora; no obstante, puede incluir mirra, ruibarbo, manzanilla, cardamomo, aloe y azafrán.
Por lo general, la base alcohólica es de un destilado de uvas (al igual que la grappa, el marco o el orujo) y lleva un toquecillo de azúcar.
De las marcas de Fernet, se podría decir que el Fernet-Branca, elaborado por la destilería Fratelli Branca, generalmente se sirve como digestivo, pero también se puede servir junto con un café o mezclado con el café (costumbre que los italianos llaman caffé corretto o “corregido”).
También hay una versión con menta llamada Brancamenta. Debido a su lista de ingredientes, muchas veces se utiliza como remedio casero contra malestares menstruales, gastrointestinales e, incluso, para aliviar el cólico de infantes.
