A Joaquín Carrasquilla le ha ido tan bien vendiendo de forma independiente sus estatuillas, que no ha tenido el tiempo suficiente para armar una muestra con estas obras hechas de un material que une la masilla con la porcelana y que promete que “se endurece como una piedra, es muy resistente”.
“Cada vez que empezaba a hacer una estatuilla, alguien se enteraba de que tenía a tal o cual personaje y me lo compraba”, comenta el actor y director de cine istmeño.
Por eso, después de 12 años desde su primera exposición, presenta “Mi Colección Privada”, a realizarse el miércoles 4 de agosto, a las 6:00 p.m., en el restaurante Tomate y Amor (Calle Uruguay).
Aunque no quiso decir qué personajes han moldeado sus manos en esta ocasión, sí adelanta que son entre 17 y 20 obras que representan a hombres y mujeres que “realicé para mí, que a mí me aficionan, como actores y actrices de cine, cantantes o personajes clásicos, además de otros personajes de la historia. Lo que resalto son sus características físicas y sus personalidades”.
Entre las estatuillas a ofrecer al público hay una a la que califica de sorpresa.
“Será el elemento controversial, así como lo fue la estatuilla de Lucy Molinar en la última exposición. Esta va a presentar una evolución de lo que he realizado hasta ahora y nos dará pistas de uno de los caminos que podría tomar mi arte de aquí en adelante”, dice.
¿Hasta qué fecha estarán en exhibición? “No he hablado sobre eso, pero sí sería interesante que quedara montada por varios días”.
Cada estatuilla le toma a Carrasquilla, en promedio, una semana de elaboración.
