Con solemnidad, esta señora me remite un repertorio de frases y palabras, que en clave de parodia ha generado definiciones estrambóticas. “No pude evitar acordarme de usted”, dispara la deslenguada. Como si este servidor atribulado hubiese sido postulado para la Bufonería del Pueblo.
Le aclaro a la compatriota que ese puesto ya tiene nombre y apellido, a pesar de que candidatos, en más de un centenar, muestran interés en inscribirse en la lista de bufonables. “Soy el mejor aspirante”, han asegurado interesados en el puesto, hacia el cual el humor palaciego tiene orientados dedo y ojo.
Aún con la bilis descompuesta, una distinguida publicista me envía el vocabulario de marras. Estoy ante una de las cadenas de internet. Me alegra que esta ciudadana me advierta que comparte conmigo “unas buenas carcajadas” y se aventure a identificar una eventual autoría: “Parece escrito por un panameño inspirado en Trespatines”.
Le atribuyen estos términos a distintos autores, desde el mexicano Derbez hasta al colectivo argentino Les Luthiers. Son auténticos cazabobos las anunciadas paternidades de estas cadenas. García Márquez ha desmentido un escrito donde lo ponen al borde de la tumba. Incluso al texto de una colega de este diario, con sabor patriótico y a ciruelas traqueadoras, le clavaron la firma del Coelho brasileño.
Del repertorio recibido, una que otra palabra, por su procacidad manifiesta, la tiré al cesto. De otras, intento arquear su significado.
Decimal. Una pronunciación equivocada. Decir mal. La ese en terminación de vocablo es guillotinada con frecuencia por malechores de la lengua. La guillotina no perdona esa consonante en final de sílaba intermedia. (Por pereza, se omite en transparencia la ‘s’, y termina expresándose el significado contrario).
Camarón. Daguerrotipo. Cámara de video antigua. Columnas vertebrales de los operadores fueron reventadas con el peso pesado de algunos modelos. Con la tendencia de la miniaturización, se ha convertido en ‘camarín’.
Nuevamente. Están sobrando las oxidadas. Habría que instalarle una ‘nueva mente’ a diversas personas. ¿A quién postula? Sería una encomiable tarea nacional.
Anómalo. Obstrucción u otra dolencia del colon y áreas circunvecinas.
Telón. Gigantografía.
Té extraño. Especie muy extraña de infusión. Era la que buscaba Colón en su viaje por las Indias, pero no la encontró.
Talento. Está demasiado pausado y tardo.
Becerro. A la vista, una colina.
Barbarismo. Es la doctrina que han desarrollado las mujeres de nombre tan fiero y atrevido, y que revolucionan el país.
Diademas. Hay jornadas que están para el tigre que uno preferiría que no fueran contabilizadas en el calendario. Un día de más. Bórralo.
Polinesia. De todas formas pretende imponer la boleta. Tenga razón o no.
Manifiesta. Cumpleaños pobretón.
Dilemas. No se ha cerrado la venta: dile más. Con un poco más de palabrería hasta lo convences.
Atiborrarte. Quieren invisibilizarte, que no te vean. Es preferible a que te atropelle un borrador, que es un camión articulado, sin Dios ni ley.
