La cultura representa lo que hace el ser humano con su talento, virtudes y habilidades. Sin embargo, en los espacios privilegiados de las publicaciones y emisiones periodísticas en todo el mundo, la prioridad, por lo general, son aquellos hechos que nos deberían avergonzar: injusticias, ofensas, abusos, corrupción y otros más.

Aquí tomaremos un respiro para recordar lo que hizo noticia en materia cultural en este año que cerramos. Nos hace falta escuchar los aplausos que le podamos prodigar al ingenio humano.

Abrimos el espectáculo con los ganadores del Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró. Basilio Dobras Ramos Jr. obtuvo el galardón en novela con Mis ojos vieron; lo mejor en poesía fue la obra Conjugando, de Moisés Pascual; José E. Durando Polo se llevó el premio en teatro con Ñinga culpable; Cita a ciegas (cuento), de Germán Velásquez, resultó ganadora del premio que otorga el Instituto Nacional de Cultura (Inac), así como el ensayo Memorias e imaginarios de identidad y raza en Panamá, siglos XIX y XX, de Patricia Pizzurno.

El Inac también convoca al Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil Carlos Francisco Changmarín, que este año tuvo como ganador a Carlos Raúl Acevedo por Cuentos de mar y tierra. Siguiendo con literatura para chicos, en su primera versión, el Premio Nacional de Literatura Infantil Hersilia Ramos de Argote, que organiza la Universidad Tecnológica de Panamá, recayó en Lil María Herrera, con Di versos.

El nombre de Lucy Chau volvió a recibir los vítores del público al obtener el Premio Centroamericano de Literatura Rogelio Sinán, en el género cuento, por su obra De la puerta hacia adentro.

El narrador Ramón Fonseca no cesa de cosechar glorias por su novela juvenil Ojitos de ángel (Alfaguara), que ha vendido más de 110 mil ejemplares y con la cual estuvo de gira por España.

De acuerdo a la Cámara Panameña del Libro, en la Feria Internacional del Libro, el título más vendido fue Historias de mujeres crueles, de Rosa María Britton.