Miguel J. Moreno Jr., uno de los panameños más prominentes del siglo XX, dejó de existir a la edad de 97 años el pasado lunes 16 de mayo.
Su labor como canciller y luego como embajador ante la OEA, después de los trágicos acontecimientos del 9 de enero, se distingue por la firma del Acuerdo Moreno-Bunker, que compromete a Estados Unidos a negociar un nuevo tratado que supere los conflictos generados por el oprobioso tratado Hay–Bunau Varilla, condición que exige Panamá para reanudar las relaciones entre los dos países.
El discurso ante la OEA al denunciar la infame agresión perpetrada por las fuerzas armadas de Estados Unidos contra el indefenso pueblo panameño, es para mí la pieza de oratoria más patriótica pronunciada por panameño alguno. Siempre la recuerdo, cuando una y otra ve la escuché en Radio Mía.
Desde muy joven conocí a don Mike Moreno, pues al ser uno de los mejores amigos de mi padre, me permitió la oportunidad de conversar con él, en innumerables ocasiones, sobre diversos temas del acontecer nacional. Recuerdo que en 2001 en visita que le hice a su residencia, le insistí en escribir sus memorias, y publicar el libro durante la celebración del centenario de la República.
Felizmente lo hizo y lo tituló: Misión a Washington, obra que ha tenido un éxito extraordinario que ya va por la cuarta impresión. Recomiendo que el libro se use como texto de referencia en las escuelas, para que las presentes y futuras generaciones de panameños conozcan la labor patriótica de un panameño que siempre consideró como prioridad los intereses de la Nación panameña, a sus intereses personales. Mucho tenemos que aprender de este panameño con profundas convicciones democráticas y cuya honestidad es un edificante ejemplo ciudadano.
Tuve la dicha de visitarlo, en compañía de mi esposa Marianela, hace unos meses antes de su deceso. Nuestra conversación fue como siempre cordial, nos habló de diferentes tópicos pasados y de actualidad, dialogó con una claridad mental envidiable. La voz era clara y los pensamientos diáfanos, fue una inolvidable experiencia.
El pasado 12 de abril, en una reunión con la Lic. Nadhji Arjona, ella comentó que don Mike la había invitado, junto a Lina Vega y Calicho Abadía, a compartir un champán para agradecerles el homenaje que le hicieron con los artículos publicados el día 3 de abril del presente año, al celebrarse su onomástico. Don Mike llegó a los 97 años, el mismo día que se cumplían 47 años de la Declaración Conjunta Moreno–Bunker, firmada durante la sesión del Consejo de Seguridad de la OEA. El histórico acuerdo restauró las relaciones entre Panamá y Estados Unidos, que fueron rotas por los acontecimientos del 9 de enero de 1964.
Don Mike se enfermó poco después y el brindis no se pudo realizar. Durante la plática con Nadhji Arjona, sonó su celular, era Rita, la segunda hija de don Mike; le informa que su papá se había puesto grave y que deseaba verla cuanto antes, para agradecerle el escrito publicado, el día de su cumpleaños. Nadhji le responde que iría enseguida a verlo. Yo hablé con Rita y le dije que yo deseaba también verlo y que iría con Nadhji.
Al llegar al apartamento, estaba Lina Vega, a quien Analisa, la hija menor de don Mike le había avisado. Nos reunimos los tres alrededor del lecho de don Mike, estaban presentes las hijas, algunos nietos, su yerno Jorge Zubieta y otros familiares. Nos agradeció mucho que hubiésemos ido a visitarlo, ya que él tenía algunas cosas importantes que deseaba manifestarnos.
Con voz tenue, pero firme nos expresó que su generación había tenido una lucha propia, al exigirle a Estados Unidos una nueva forma de tratar las relaciones con Panamá, que gracias a esta gestión, una década después se logró un nuevo tratado sobre el Canal.
Luego agregó que la generación a la que pertenecíamos, también había luchado para restaurar la democracia en Panamá, que logramos con algunas cosas buenas y otras todavía imperfectas, pero que lo más importante era transmitir a nuestros descendientes los valores que aportamos en esa gesta por recuperar la democracia. “Sigan adelante”, nos reiteró don Mike Moreno ese día. Sin lugar a equivocarnos don Miguel J. Moreno Jr vivirá en la memoria colectiva como el “Prócer de la soberanía”.Que Dios lo tenga en su gloria.