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Exclusivo

Hoy por hoy

La historia de Bagatrac como contratista del Estado es singularmente preocupante. Ha estado en escándalos de todo tipo y sus directivos han recibido clemencia judicial al confesar delitos de corrupción, en el que están acusados altos cargos del gobierno 2009-2014. Su pasado es altamente controversial, sus actuaciones, en muchos casos, sospechosas y cuestionables. Por ejemplo, el gerente y dueño de esta empresa se ha rehusado –con su silencio– responder preguntas de este medio sobre transacciones millonarias; sobre la venta de una finca al presidente del PRD, y sobre proyectos adjudicados a su favor. Esta misma actitud fue la que adoptó, durante toda su vida como contratista del Estado, Odebrecht, y ahora sabemos por qué. Las relaciones de Bagatrac con algunos exministros vinculados a las obras adjudicadas a su favor han sido blanco de investigaciones que han resultado en delitos graves y, coincidencia o no, esos mismos exfuncionarios están acusados en el caso Odebrecht. No se pueden negar las similitudes entre estas dos empresas, pero el gobierno de Laurentino Cortizo no tiene reparos en darle a Bagatrac obras de forma directa o sin competencia, por montos que llaman la atención considerando sus relaciones y circunstancias. Negarlo no tiene caso. Los hechos dicen más que las palabras.