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Exclusivo

Hoy por hoy

El gobierno nacional tiene deudas pendientes con la juventud de este país. Los jóvenes carecen de una educación acorde con el nuevo siglo -una aspiración tan vieja que los años sin cumplirla se cuenta en décadas- y que es la peor de todas las herencias que puede recibir la juventud de nuestros políticos. Tal parece que, deliberadamente, aspiran a que reine la ignorancia, en vez de una población preparada. En la salud tampoco hay avances para nuestros jóvenes, y menos en seguridad personal. Los escándalos de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf) dan fe de la poca importancia que los gobernantes le dan a la juventud. Y ahora vemos con sumo dolor, como los cuerpos de seguridad -sin excepción- fallan al brindarles protección. El Consejo de Seguridad, la Policía Nacional y otros entes de inteligencia han fracasado en brindar seguridad ciudadana. Es por ello que cientos de jóvenes son reclutados por bandas y pandillas, y en otros casos, vemos a niños y jóvenes caer víctimas del fuego cruzado en enfrentamientos entre estos grupos delincuenciales. Todo esto nos grita a la cara el desdén con que es tratado el futuro de nuestro país. ¡Realmente es una vergüenza!