OPINIÓN. La presentación oficial del inicio de actividades del Plan Maestro de Desarrollo Turístico Sostenible de Panamá para el periodo 2007-2020, constituye una acción fundamental que pone las cartas sobre la mesa de la industria sin chimeneas, actividad que aportará en el futuro el 15% del PIB del país.El ministro de Turismo, Rubén Blades, junto a un equipo de expertos y asesores de la compañía que realizará este plan, al catalogar dicho estudio como un "momento importante" ha dado una voz esperanzadora para muchos sectores que desde hace bastante tiempo piden un plan coherente, organizado y consultado de las actividades turísticas.

Surge entonces la pregunta: ¿Quedará el costoso estudio de expertos internacionales en materia de turismo, engavetado y sin aplicación, si es que cambia el gobierno con las próximas elecciones? Se nos ha informado que existirá una oficina que trascenderá tal circunstancia y que estará pendiente de la continuidad del plan hasta su final. Todo indica entonces que no se empezará de cero, con el inicio de cada gobierno.

Hay varias herramientas que ayudarán en esta magna empresa, que busca dar cimiento a la actividad que ha superado en rentabilidad a la operación del Canal: la nueva ley de turismo, la ley orgánica del Ipat y la oficina que dará continuidad y conclusión al plan maestro.

El consultor Raúl Jaramillo, de la Organización Mundial del Turismo, al aludir temas cruciales como la conectividad de los destinos turísticos, la competitividad e incentivos, las certificaciones y los patentes de calidad, nos trajo elementos que debemos enfrentar para ser lo suficientemente competitivos y convertirnos en ese polo de desarrollo turístico.Esto nos lleva a considerar: ¿Se han hecho las inversiones necesarias en servicios básicos para satisfacer las necesidades de las seis mil nuevas habitaciones de hotel en los próximos dos años?

Es muy posible que nuestra planificación haya quedado corta ante los dos millones de visitantes que hemos tenido en los meses del año que transcurre.En Bocas del Toro, Boquete y tierras altas chiricanas, por ejemplo, los servicios básicos no son suficientes ante la demanda. Necesitamos nuevos aeropuertos, puertos y vías de comunicación; una mayor disponibilidad de agua potable, recolección y tratamiento de aguas servidas, la eficiencia del transporte público.

El autor es miembro de Apptur.