Para el común de los mortales, nombres como Radwin, Radware, RAD Data Com., AudioCodecs, Traffilog, CheckPoint, NetWise o SES, no dejan de ser meras iniciales y palabras sin ningún contenido.

Ningún indicio del común denominador entre todas ellas ni de su relación con la economía y los ciudadanos panameños.

Ningún vínculo aparente con este conjunto de empresas israelíes de la alta tecnología, que estos últimos días recibieron la visita de Eduardo Jaén, administrador general de la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental, la persona a cargo del plan para acercar a la ciudadanía a la administración por medio de internet. “Panamá sin papel”, proclama en sus declaraciones a este medio.

Jaén ha dedicado esta última semana a pasar por la crème de la crème de la tecnología israelí en busca de ideas y herramientas, y lo ha hecho acompañado de representantes de la Cámara de Comercio Israel-Panamá y de la Cámara de Comercio de Tecnología.

Empresarios y funcionarios de una misma mano para potenciar los resultados. “Lo más importante -explica- era averiguar qué productos nuevos están sacando, de manera que el Gobierno pueda ir anticipando los avances tecnológicos a los cuales va a tener acceso e incorporarlos en sus planes de modernización”.

El embajador de Panamá en Israel, Roberto Arango, destaca en un comunicado de la autoridad la importancia de la colaboración tecnológica entre ambas naciones, e indica que “Israel es líder en este sector”.

“Buscamos acuerdos colaborativos entre empresas de tecnología panameña e israelitas, sobre todo las israelitas que no están aún presentes en Panamá”, comenta Jaén sobre uno de los objetivos de su visita de seis días al Estado judío, y recordando que 22 de ellas ya prestan sus servicios al Gobierno panameño.

El programa de Jaén incluyó la visita a funcionarios de gobierno o entornos gubernamentales, ONG y fundaciones con un triple propósito: la gestación del plan “e-gov”; es decir, conocer de cerca las medidas introducidas por Israel para la “virtualización” de la administración, de manera que el ciudadano pueda hacer transacciones con el Gobierno de forma digital; conocer los avances que se han logrado en la transición de la educación tradicional a la educación con componentes electrónicos; y ver aplicaciones de distinta índole que puedan tener uso en Panamá para dinamizar el proceso de la seguridad ciudadana.

“Hablamos de videovigilancia, por ejemplo. De sistemas de análisis predictivos de potenciales problemas, basados en información que provee la misma cámara u otros elementos del entorno de seguridad”, matiza Jaén sobre los dispositivos electrónicos y de software que ha visto.