La semana de la moda femenina de Milán combinó un aire roquero y gótico, para dar como resultado las creaciones de un Armani más juvenil y un Versace lleno de estampados.
Dolce & Gabbana, por otro lado, se apegó a su lado más barroco para traer vestidos llenos de dorado y de negro.
Por la pasarela que se realizó del 22 al 28 de febrero, desfilaron faldas rectas, acampanadas, en tabletas y combinadas con medias oscuras y botines y sombreros.
