Michio Kaku, físico teórico estadounidense de origen japonés, especialista destacado de la teoría de campo de cuerdas, una rama de la teoría de cuerdas destacó durante su ponencia en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por CAF- Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, en Panamá, que el mundo se encuentra al inicio de una transformación histórica impulsada por la inteligencia artificial y la computación cuántica, tecnologías que, según advirtió, redefinirán la economía global, el empleo y el equilibrio de poder entre las naciones.
Durante su conferencia magistral Transformar el crecimiento: cómo la IA y la economía digital están redefiniendo la competitividad, Kaku explicó que la humanidad ha atravesado tres grandes revoluciones tecnológicas —el vapor, la electricidad y el transistor— y que hoy se encamina hacia una cuarta y una quinta ola, dominadas por la inteligencia artificial y la ciencia cuántica.
Imágenes de la salida durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por CAF, del físico teórico y futurista Michio Kaku, autor del bestseller Quantum Supremacy, tras su participación en el Foro Económico Internacional de América Latina y el… pic.twitter.com/BuMZkX3YG7
— La Prensa Panamá (@prensacom) January 29, 2026
“El paradigma digital que sostiene la economía mundial está llegando a sus límites”, señaló, al destacar que los computadores cuánticos superan el modelo binario tradicional al operar con partículas capaces de procesar múltiples estados de forma simultánea.
La guerra por la computación cuántica
Kaku alertó que existe una carrera estratégica entre Estados Unidos y China para desarrollar el primer computador cuántico plenamente funcional, una tecnología que podría volver obsoletos los sistemas de cifrado actuales y alterar la seguridad financiera, militar y tecnológica del planeta.
Mientras Estados Unidos apuesta por sistemas basados en electrones y transistores, China explora modelos sustentados en fotones y haces de luz, potencialmente más rápidos pero técnicamente más inestables. “En los próximos cinco a diez años comenzaremos a ver quién lidera esta revolución”, afirmó.
Michio Kaku explicó que la computación cuántica representa un cambio radical frente a la tecnología digital que sostiene la economía actual. A diferencia de las computadoras tradicionales, que procesan información en forma binaria —encendido o apagado—, los sistemas cuánticos operan con partículas subatómicas capaces de existir en múltiples estados al mismo tiempo. Esta característica permite realizar cálculos de una forma completamente distinta, explorando simultáneamente múltiples soluciones a un mismo problema.
Según detalló, mientras una computadora digital debe evaluar cada posibilidad de manera secuencial, un computador cuántico puede recorrer todos los caminos posibles de forma paralela, lo que lo vuelve exponencialmente más potente para determinados tipos de cálculos complejos. Kaku subrayó que no se trata de una mejora incremental de velocidad, sino de un nuevo paradigma de procesamiento de información.
Qué permitirá la computación cuántica
Kaku advirtió que esta capacidad tendrá profundas implicaciones económicas y estratégicas. En el corto y mediano plazo, la computación cuántica podría volver vulnerables los actuales sistemas de seguridad informática, ya que permitiría descifrar códigos y sistemas de encriptación sobre los que se sostiene la banca, las comunicaciones y el comercio digital global.
Al mismo tiempo, destacó su enorme potencial en el campo de la ciencia y la medicina. La posibilidad de analizar de manera simultánea millones de interacciones a nivel molecular y subatómico abriría la puerta al desarrollo de nuevos medicamentos, tratamientos más precisos contra enfermedades como el cáncer, el Alzheimer y el Parkinson, así como a una mejor comprensión de los procesos biológicos relacionados con el envejecimiento.
Kaku sostuvo que la computación cuántica se convertirá en uno de los principales ejes de competencia tecnológica entre las grandes potencias, al punto de redefinir el liderazgo económico y científico a nivel global. El país que logre dominar primero esta tecnología, afirmó, contará con una ventaja decisiva en innovación, seguridad y desarrollo.
El futuro del empleo: quiénes desaparecerán y quiénes no
En materia laboral, Michio Kaku descartó una sustitución total del ser humano por máquinas, aunque advirtió que numerosos empleos repetitivos, administrativos y basados únicamente en la producción de información están expuestos a una automatización acelerada. Según explicó, los sistemas de inteligencia artificial ya pueden redactar textos, analizar datos y ejecutar tareas rutinarias con mayor rapidez que las personas.
No obstante, el físico teórico subrayó que existen límites claros en lo que la tecnología puede reemplazar. Como ejemplo, señaló que en el ámbito de la salud un sistema automatizado puede revisar miles de radiografías o estudios médicos en poco tiempo, pero la decisión final sobre un diagnóstico o un tratamiento debe recaer en un médico humano, capaz de ejercer juicio clínico, evaluar contextos y asumir responsabilidades éticas.

Un razonamiento similar aplicó a los oficios técnicos especializados. Kaku afirmó que trabajos como el de un plomero difícilmente podrán ser sustituidos por máquinas, ya que cada instalación, tubería o avería presenta condiciones distintas que requieren adaptación, experiencia práctica y resolución de problemas en tiempo real, capacidades que los algoritmos aún no poseen.
En ese sentido, defendió la permanencia de profesiones que combinan conocimiento técnico con criterio humano, empatía y capacidad de adaptación, como docentes, técnicos especializados y profesionales de la salud. A su juicio, el valor diferencial de las personas en la era de la inteligencia artificial estará en la toma de decisiones, la evaluación ética y la comprensión emocional, dimensiones que siguen fuera del alcance de las máquinas.
América Latina ante el nuevo paradigma
Michio Kaku advirtió que América Latina enfrenta el desafío de no quedar rezagada en la actual transición tecnológica, pero subrayó que, a diferencia de revoluciones anteriores, la economía digital abre una ventana de oportunidad inédita para países que no cuentan con grandes complejos industriales o laboratorios científicos.
Durante su exposición, el físico destacó que, por primera vez, la innovación no depende exclusivamente de infraestructura pesada ni de inversiones multimillonarias, sino del acceso al ciberespacio y al conocimiento. “El ciberespacio no es la premisa de los grandes países”, afirmó, al señalar que hoy los jóvenes pueden crear, comunicarse y desarrollar nuevos formatos digitales desde cualquier parte del mundo.
Kaku remarcó que las nuevas generaciones ya conciben el entorno digital como su espacio natural de desarrollo, no solo para el entretenimiento, sino para la creación de contenido, el arte, la comunicación y la generación de valor económico. “Los niños ven esto como su futuro”, señaló, al explicar que la revolución tecnológica actual se expande desde la base social y no únicamente desde los centros tradicionales de poder.
En ese contexto, sostuvo que América Latina puede integrarse a esta transformación si apuesta de forma decidida por la educación científica, el desarrollo de habilidades digitales y la formación de capital humano. A diferencia del pasado, cuando las grandes revoluciones tecnológicas se originaron en países industrializados, hoy el conocimiento puede ser compartido y aprovechado globalmente.
“El conocimiento ya no pertenece solo a las grandes potencias; pertenece a quienes sepan usarlo”, concluyó Kaku, al insistir en la necesidad de políticas públicas orientadas a la innovación, la alfabetización digital y la adaptación al nuevo paradigma económico que impone la inteligencia artificial.

