Cambiar la venta de jamones y bolsas navideñas del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) en las cadenas de supermercados del país estará sujeta a un sondeo que realizará la entidad entre los consumidores.
Así lo adelantó el director del IMA, Nilo Murillo, quien indicó que se aplicará un sondeo a unos 10 mil ciudadanos, cuyo resultado definirá si se hace el cambio o se mantiene el esquema de venta que se realiza año tras año.
La consulta ciudadana busca medir si la población prefiere mantener el formato tradicional de las “Naviferias” en los barrios o migrar hacia las estanterías de los comercios privados.
El director de la entidad aseguró que respetará de manera estricta el resultado del sondeo. “Si la mayoría de los encuestados prefiere mantener el sistema actual en sectores como Tocumen, San Miguelito o el interior del país, el modelo de ferias comunitarias se mantendrá sin variaciones para la próxima temporada navideña”, afirmó Murillo en Telemetro.

El costo se mantendrá
Murillo destacó que el costo de los productos se mantendría igual, ya que los comercios participantes se comprometen a vender el producto exactamente al mismo precio subsidiado que ofrece el IMA. “El único beneficio para los supermercados será el incremento en el flujo de clientes dentro de sus instalaciones”, dijo el funcionario.
Explicó que, de concretarse el proyecto, los supermercados privados asumirían la venta total de los productos utilizando su propio personal, pero manifestó sus aprehensiones en torno a la capacidad logística de los establecimientos.
Desafíos logísticos y fiscalización
A pesar de las aparentes ventajas, como el acceso a instalaciones con aire acondicionado, la dirección del IMA mantiene fuertes reservas respecto al orden público y la capacidad de abastecimiento. Al tratarse de productos de alta demanda financiados con fondos públicos, el proceso requiere la fiscalización directa de la Contraloría General de la República.
El principal temor de las autoridades radica en el control de las masas y el desabastecimiento de los anaqueles. La institución teme que la llegada masiva de miles de compradores a un solo establecimiento genere caos en los puntos de venta si las cadenas de supermercados no logran sostener el ritmo logístico necesario.

Comercialización tecnológica y sin costo estatal
El esquema tecnológico propuesto contempla el uso de códigos QR y códigos de barras para monitorear en tiempo real la procedencia de la industria, el lote y el peso exacto de cada producto.
Murillo reiteró que este acuerdo no generará ningún gasto financiero para el Estado. Aclaró que la iniciativa surge tras la propuesta de un empresario del sector comercial, y no directamente del Gobierno, por lo que el plan se encuentra en una etapa de estricta evaluación logística, jurídica y social.


