La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) y el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) manifestaron este viernes 22 de mayo su respaldo a la postura asumida por el Gobierno panameño en medio de la creciente tensión comercial con Costa Rica, al tiempo que solicitaron que el diferendo se resuelva mediante el diálogo y mecanismos técnicos.
A través de comunicados separados, ambos gremios coincidieron en que Panamá tiene derecho a proteger su producción nacional, defender a sus sectores productivos y exigir relaciones comerciales basadas en reciprocidad, equilibrio y reglas claras.
La Cciap señaló que, ante el aumento del tono en las declaraciones públicas y las medidas anunciadas desde Costa Rica, es necesario mantener “la serenidad institucional”, sin renunciar a la defensa de los intereses nacionales.
“El diálogo siempre será el camino deseable entre países vecinos; sin embargo, para que produzca resultados concretos debe darse en un marco de respeto mutuo, sin presiones ni discursos que eleven innecesariamente la tensión”, afirmó el presidente del gremio, Aurelio Barría Pino.
El gremio empresarial recordó además que ha sostenido históricamente la necesidad de un intercambio comercial balanceado y de doble vía entre ambos países, y respaldó que Panamá utilice recursos legales, diplomáticos y comerciales dentro del sistema multilateral para defender su posición.
CCIAP respalda al Gobierno Nacional y llama a una solución basada en respeto, reciprocidad y reglas claras con Costa Ricahttps://t.co/E7voApIRQG pic.twitter.com/S2xSiohey6
— Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura (@CCIYAP) May 22, 2026
Por su parte, el SIP expresó preocupación por el tono confrontativo que han tomado algunas declaraciones hacia Panamá y advirtió que la prolongación del conflicto afecta la competitividad, la inversión y la integración regional.
El sindicato destacó que la balanza comercial históricamente favorece ampliamente a Costa Rica. Según cifras citadas por el gremio, en 2025 Panamá exportó bienes por 41.4 millones de dólares hacia ese país, mientras que las importaciones desde Costa Rica alcanzaron los 458.1 millones de dólares, reflejando un déficit superior a los 416 millones.
Asimismo, el SIP indicó que las exportaciones panameñas de productos lácteos hacia Costa Rica cayeron 79% entre 2020 y 2025, mientras que los sectores cárnico y avícola prácticamente no han logrado acceso al mercado costarricense.
Como parte de sus recomendaciones, el sindicato propuso que ambos gobiernos prioricen el diálogo técnico, garanticen la independencia de las autoridades sanitarias y fitosanitarias y agilicen los procesos de permisos comerciales.

El pronunciamiento de los gremios ocurre en medio del recrudecimiento del conflicto comercial entre ambos países, originado entre 2019 y 2020, cuando Panamá restringió el ingreso de productos agropecuarios costarricenses alegando razones sanitarias.
Aunque un fallo de la Organización Mundial del Comercio favoreció a Costa Rica en 2024, la apelación presentada por Panamá en 2025 mantiene el caso sin una resolución definitiva.
La tensión aumentó la semana pasada luego de que la presidenta costarricense, Laura Fernández, denunciara un supuesto “bloqueo comercial” panameño y anunciara presiones diplomáticas internacionales.
En respuesta, el presidente panameño, José Raúl Mulino, anunció la suspensión de la venta de energía eléctrica a Costa Rica, invocando el principio de reciprocidad y señalando que las relaciones internacionales deben manejarse con “discreción, moderación y respeto”.


