El precio del petróleo registra una recuperación moderada, en medio de un escenario internacional marcado por la intervención de Estados Unidos en Venezuela, la captura de Nicolás Maduro y las señales de un eventual giro en la política energética del país sudamericano, que posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo.
El barril de Brent, referencia para Europa, corrige la caída del inicio de la semana y se ubica en 61.96 dólares, lo que representa un alza del 0.32% frente al cierre previo, tras haber tocado un mínimo intradía de 61,31 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), de referencia para Estados Unidos, avanza 0.19% hasta los 58.43 dólares, con un mínimo intradía de 57.85 dólares.
Este repunte se produce en un contexto de alta volatilidad, impulsado principalmente por la crisis política y militar en Venezuela.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que Washington asumirá la administración del país hasta que se concrete una transición política y adelantó planes para intervenir directamente en la industria petrolera venezolana, con “acceso total” a sus recursos.

Trump aseguró que las principales petroleras estadounidenses podrían poner en marcha operaciones de gran escala en menos de 18 meses, con inversiones de “una enorme cantidad de dinero”, que serían recuperadas mediante ingresos futuros o incluso reembolsadas por el propio Gobierno venezolano. Asimismo, confirmó que la reconstrucción del sector petrolero será una prioridad de su Administración.
En Nueva York, los futuros del WTI para entrega en febrero subieron 1.7% en la jornada del lunes, hasta 58.32 dólares por barril, tras el anuncio oficial del arresto de Maduro y su traslado a Estados Unidos, donde se declaró no culpable de los cargos que enfrenta ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
El secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que uno de los objetivos de la Administración Trump es refinar el crudo pesado venezolano en refinerías estadounidenses, un movimiento que podría alterar los equilibrios del mercado y presionar los precios.
Además, Washington habría ofrecido a las petroleras recuperar activos decomisados por Venezuela a cambio de invertir en la reactivación del sector, según fuentes citadas por medios especializados.
A la incertidumbre venezolana se suma la decisión de la OPEP+, liderada por Rusia y Arabia Saudí, de mantener sin cambios su estrategia de producción. Los ocho países que aplican ajustes voluntarios adicionales —Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán— reafirmaron que pausarán los incrementos de producción en febrero y marzo de 2026, y que evaluarán mensualmente las condiciones del mercado.
Analistas consideran que la evolución del precio del crudo dependerá en gran medida de los planes concretos de Estados Unidos en Venezuela. Según la firma Ostrum, de Natixis IM, una eventual toma de control estadounidense podría llevar al levantamiento de sanciones y a la reactivación de la producción, lo que aumentaría la oferta global de petróleo y podría ejercer presión a la baja sobre los precios en el mediano plazo.
Por ahora, el mercado sigue atento a los próximos movimientos políticos y energéticos.
(Con información de Europa Press y EFE)


