El proyecto del reservorio de agua en el río Indio prosigue su cronograma sin variación para iniciar la construcción a inicios de 2028.
Está previsto que entre diciembre de este año y enero de 2027 el Canal de Panamá entregue al Ministerio de Ambiente del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) categoría 3.
Así lo anunció la subadministradora de la Autoridad del Canal de Panamá, Ilya Espino de Marotta, al indicar que en total 423 familiares será las reasentadas.
“Estamos en este momento terminando la actualización del impacto ambiental”, dijo en el marco del Congreso Internacional de Derecho del Canal. El proceso, agregó, incluirá “foros públicos, información, mucho intercambio, volanteo, entrevistas”, además de la revisión de los requisitos para garantizar un caudal ambiental navegable aguas abajo de la presa.
Como parte de los trabajos previos, el Canal también adelanta obras de acceso hacia las comunidades y las zonas vinculadas al proyecto. La subadministradora detalló que ya fueron adjudicadas dos carreteras por $17 millones y que está en licitación una tercera. Estas vías permitirán facilitar tanto el proceso de reasentamiento como las labores futuras de construcción. “Estamos haciendo carreteras para poder acceder a las comunidades, para el transporte de reasentamiento y para lo que es la construcción de la obra”, indicó.
Sobre el reasentamiento, la subadministradora explicó que el proyecto involucra a 423 familias ubicadas en la huella del futuro lago, distribuidas en tres provincias. Afirmó que el proceso se ha trabajado mediante reuniones comunitarias e individuales, bajo un marco de compensación basado en la Norma 5 de la Corporación Financiera Internacional. “Las familias no quieren una representación, ellos quieren dialogar directamente las familias con el Canal, sin intermediarios, y eso es lo que hemos hecho”, expresó.

Espino de Marotta sostuvo que el marco de compensación fue producto de “más de 200 reuniones” durante nueve meses de trabajo con las comunidades.
Reiteró que este esquema contempla compensaciones por vivienda, terreno, actividad económica y condiciones socioculturales. En el caso de las viviendas, indicó que los diseños fueron ajustados con participación de los residentes, incorporando elementos como portales, depósitos, fogón exterior, paneles solares, paredes de bloque y techos de zinc, de acuerdo con las necesidades familiares.

La funcionaria afirmó que el cronograma prevé adjudicar el contrato para la construcción del embalse en 2027 para iniciar la obra física en 2028. El reasentamiento, dijo, será paulatino y comenzará por el área prioritaria del sitio de presa. “No es que te mudo y me voy; te acompaño hasta que tu medio de vida sea restaurado”, señaló, al explicar que el acompañamiento a las familias se extenderá más allá de 2034.
El administrador del Canal de Panamá, Ricaurte Vásquez, planteó que el proyecto de río Indio es clave para sostener la operación futura de la vía interoceánica, especialmente porque el Canal depende del agua para transitar buques.
Recordó que el Canal utiliza agua por tránsito y que su estrategia apunta a que pasen buques de mayor tamaño, ya que “usamos la misma cantidad de agua independiente del tamaño del buque”. En ese contexto, subrayó que la reducción de tránsitos tiene impacto global, pero también una razón interna: “reducimos los tránsitos porque no podemos quitarle el agua a los panameños”, dijo citando los hechos de 2023 y 2024 cuando la ruta se vio afectada por la prolongación de la sequía.
Vásquez también explicó que la visión del Canal para los próximos años descansa sobre cuatro pilares de infraestructura, entre ellos la represa de Río Indio, que calificó como “el primer intento de construcción de infraestructura por el Canal de Panamá fuera de su propiedad”.
A esto sumó proyectos como la carretera en la ribera oeste, terminales en Corozal y en Isla Telfers, además de iniciativas para mover carga y energéticos como el gasoducto sin depender exclusivamente del tránsito de buques.
Según dijo, estas alternativas “abonan al uso de la posición geográfica” y permiten capturar más valor alrededor del Canal.
Vásquez planteó que el futuro del Canal pasa por ampliar el aprovechamiento de la posición geográfica de Panamá, no solo mediante el tránsito de buques, sino también con proyectos de infraestructura, logística y energía. Según dijo, “la escala de lo que sucede aquí no es para Panamá, es para beneficio de Panamá”, por lo que el país debe mantener una visión global.
Sostuvo que de concretarse estos planes (río Indio, nuevos puertos, corredor logístico y el gasoducto) la geografía del área canalera podría transformarse en la próxima década y la economía generada por el Canal pasaría de $6,000 millones a entre $10,000 millones y $12,000 millones.
