CADE 2026 debate este jueves las oportunidades que tiene Panamá para ingresar al bloque de países de la OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
El encuentro pone sobre la mesa la posible adhesión de Panamá a la OCDE, abordando sus retos y oportunidades en temas como institucionalidad, transparencia, sostenibilidad fiscal y calidad de las políticas públicas.
En esta edición conmemorativa por sus 60 años, CADE se consolida una vez más como el espacio donde Panamá se detiene a pensar su futuro.
En el acto inaugural, la presidenta de Apede, Giulia De Sanctis, dijo que el gremio no llega con una posición definida, sino con el compromiso de abrir un debate serio e informado.
“Panamá ha dado un paso estratégico al firmar un Memorando de Entendimiento con la OCDE, pero este no es un camino automático. Desde Apede queremos que el país analice con profundidad qué implica, cuáles son sus oportunidades y también sus desafíos, porque estamos hablando de decisiones que marcarán el rumbo de las próximas generaciones”, expresó.
De Sanctis destacó que hablar de OCDE va más allá de reputación internacional, ya que implica reformas profundas en áreas como lo fiscal, lo laboral y lo educativo, así como la necesidad de fortalecer instituciones, generar confianza y traducir estándares en resultados reales para la ciudadanía.
Por su parte, el presidente de CADE 2026, Carlos Ernesto González Ramírez, subrayó que el propósito central de esta edición es poner sobre la mesa un análisis equilibrado que permita a los panameños tomar decisiones informadas.
“Lo que buscamos es que el país pueda entender con claridad qué significa entrar a la OCDE, cuáles son las ventajas, cuáles son los costos y, a partir de ahí, decidir si es el camino que nos conviene. CADE ha sido históricamente ese espacio donde se debaten los temas que definen el futuro del país”, señaló.
Las ventajas de la OCDE
Ana María Sánchez, alta representante del Perú, para la adhesión a la OCDE, hizo un repasó sobre las exigencias del bloque y las ventajas de ser país miembro.
Sánchez resaltó que el proceso de adhesión exige una “arquitectura institucional clara”. En Perú, la Comisión Multisectorial Perú OCDE articula acciones entre más de 50 entidades del Estado. “Con una gobernanza efectiva, el proceso se despega”, afirmó.
Destacó que el proceso requiere equipos técnicos especializados para asegurar la continuidad. “Sin capacidades sostenidas, el proceso pierde calidad”, aseguró, mencionando que más de 500 funcionarios en Perú implementan las recomendaciones de la OCDE.
La alta representante enfatizó la necesidad de priorizar reformas debido al volumen de recomendaciones. “Es indispensable priorizar reformas y asignar recursos estratégicamente”, concluyó.
Por su parte, el ministro de economía y finanzas, Felipe Chapman, destacó que el país está frente a una gran oportunidad para aprender de las mejores prácticas de cara a la OCDE.
Chapman indicó que adherirse a la OCDE no significará renunciar a una agenda país, y tampoco representa la imposición de medidas.

“Nadie está renunciando a la soberanía, ni al derecho de decidir o a aceptar imposiciones. En ese sentido yo no le tendría temor”, expresó Chapman.
Precisó que el país tiene la oportunidad de que a través de la OCDE se pueda aprender de las mejores prácticas en tema de educación, manejo del agua, reducción de la desigualdad entre otras preocupaciones como la salud.


