La concentración de aficionados panameños entre las calles 45 y 46 con la Séptima Avenida, en pleno corazón de Times Square, quedará para la historia como una de las mayores manifestaciones de apoyo a la selección nacional fuera del país.
Después de los dos multitudinarios banderazos realizados en Nathan Phillips Square, en Toronto, acompañados de largas caminatas rumbo al Toronto Stadium durante los dos primeros partidos de la fase de grupos, la Marea Roja trasladó ahora su fiesta a Nueva York, donde Panamá disputará este sábado su último compromiso del Mundial 2026 frente a Inglaterra.
La jornada comenzó con un desafío logístico. Mientras la afición había sido convocada para las 4:00 de la tarde, el entrenador Thomas Christiansen ofrecía su conferencia de prensa en el MetLife Stadium desde las 3:45 p.m. (hora local), obligando a muchos periodistas a desplazarse contrarreloj desde Nueva Jersey hasta Manhattan.
Tras cerca de una hora utilizando transporte público y una caminata desde la calle 31 hasta la 45, el panorama cambió completamente. Lo que primero eran edificios, pantallas gigantes y el habitual movimiento de turistas se transformó en una enorme concentración de camisetas rojas, banderas panameñas y cánticos que hicieron sentir a miles de kilómetros de distancia el ambiente de cualquier celebración deportiva en Panamá.
Residentes panameños en Estados Unidos se mezclaban con los miles de aficionados que viajaron exclusivamente para acompañar a la selección en esta Copa del Mundo. El orgullo nacional era el denominador común.
Uno de los principales focos de atención fue una comparsa integrada por cerca de diez congas, un timbal y varias campanas que, durante varios minutos, puso a cantar a decenas de personas con coros dedicados a Panamá y a la selección nacional.
A pocos metros de distancia, una potente bocina reproducía clásicos del reggae panameño, creando otro ambiente festivo que invitaba a bailar a quienes transitaban por la zona. Más adelante aparecía la First Panamanian Marching Band of Brooklyn NY, cuyos músicos también aportaron su espectáculo y fueron ampliamente aplaudidos por los asistentes.

La diversidad del público reflejaba el alcance de la convocatoria. Había niños vestidos con la camiseta nacional, familias completas, grupos de amigos, turistas, residentes e incluso adultos mayores que quisieron formar parte de una jornada considerada histórica para la comunidad panameña en Nueva York.
La celebración también reunió a figuras vinculadas al fútbol nacional. Entre los asistentes estuvieron la exseleccionada Raiza Gutiérrez, el excapitán Román Torres y Cristóbal Godoy, padre del capitán Aníbal Godoy. Además, varios familiares de futbolistas de la selección aprovecharon la concentración para compartir con los aficionados.
El ambiente festivo se prolongó durante varias horas. Entre música, fotografías y cánticos tampoco faltó un elemento tradicional de la gastronomía panameña: algunos emprendedores ofrecieron sancocho a los asistentes, agregando un toque aún más familiar al encuentro.








La expectativa ahora se traslada al MetLife Stadium, donde este sábado se espera la presencia de más de 20 mil aficionados panameños para acompañar a la selección frente a Inglaterra. Será el último partido del equipo dirigido por Thomas Christiansen en el Mundial 2026 y también una oportunidad para que la afición vuelva a convertir un escenario internacional en una extensión de casa.
El MetLife Stadium, sede de la gran final del Mundial 2026, tiene una capacidad de 80 mil 663 espectadores durante el torneo y se perfila para registrar una de las mejores asistencias de toda la fase de grupos.
La alta demanda de entradas también quedó reflejada en el mercado de reventa. En plataformas como SeatGeek y TickPick, los boletos disponibles oscilan entre los 1,300 y los 7,000 dólares, cifras que representan hasta 14 veces el valor original de las entradas comercializadas por la FIFA durante las distintas fases de venta iniciadas a finales del año pasado.

