La carrera de Roberto Kelly sigue sumando capítulos de grandeza. El técnico panameño conquistó su segundo título como director en la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), al guiar a los Toros de Tijuana a la corona tras vencer 2-0 a los Olmecas de Tabasco en el sexto juego de la Serie del Rey.

El logro no solo reafirma su capacidad como estratega, sino también su vigencia en el béisbol profesional, donde continúa construyendo una trayectoria que combina éxito en los diamantes de Grandes Ligas, experiencia internacional y resultados en los banquillos.

Kelly, junto a su cuerpo técnico —en el que destaca el panameño Wilfrido Córdoba como coach de lanzadores—, condujo a los Toros a la tercera corona de su historia en la LMB.

“Desde la pretemporada la mentalidad de nosotros era una sola. Desde que yo llegué a esta organización, esta era la intención (ganar el título) y gracias a Dios se pudo lograr”, comentó Kelly al finalizar el encuentro en el Toros Mobil Park de Tijuana.

“De verdad quiero darle mucho crédito a mis muchachos que se entregaron para lograr el campeonato”, agregó el timonel panameño.

El título tiene además un matiz especial. Hace apenas un año, Kelly había salido de los Sultanes de Monterrey, organización con la que fue campeón en 2018. Sin embargo, su llegada a Tijuana —apenas horas después de quedar libre— terminó convirtiéndose en una apuesta acertada que hoy se traduce en un nuevo campeonato.

Su historial en la LMB respalda su impacto, ya que además de este título con Toros y el conseguido con Sultanes, suma cuatro campeonatos de la Zona Norte (2018 en sus torneos de Primavera y Otoño, 2022 y 2024), consolidándose como uno de los dirigentes más consistentes del circuito.

La dimensión de Kelly trasciende el béisbol mexicano. Como jugador, disputó 14 temporadas en las Grandes Ligas y fue campeón de la Serie Mundial en el año 2000 con los Yankees de Nueva York. Más adelante, como parte del cuerpo técnico de los Gigantes de San Francisco, obtuvo tres anillos de Serie Mundial (2010, 2012 y 2014), ampliando su legado en la élite del béisbol.

A nivel de selecciones, también ha aportado al desarrollo del béisbol panameño, al dirigir a Panamá en el Clasificatorio para el Clásico Mundial de 2013.