El sueño europeo del joven mediocampista panameño Juan Antonio Moltó Castrellón no fue repentino, sino el resultado de un camino construido desde la infancia en la Academia Costa del Este.
Tras disputar los torneos nacionales Sub-16 y Sub-18 y consolidarse como promesa al debutar en la Liga PROM, Moltó cruzó el océano para continuar su desarrollo en la academia IDA Valencia.
Posteriormente, sus actuaciones en la categoría juvenil de la Unió Esportiva Vall de Uxó (UDE) captaron la atención de entrenadores y visores, abriéndole las puertas a una invitación oficial de pretemporada en Almendralejo, provincia de Badajoz.
Hoy, a sus 18 años, ve recompensada su perseverancia al integrarse a la pretemporada del Club Deportivo Extremadura, un histórico equipo de la tercera categoría de España (Primera RFEF) que en el pasado militó en LaLiga.
Estar lejos de casa y enfrentar las críticas forman parte de los sacrificios que ha tenido que superar para construir su carrera.
Más allá del talento técnico, el jugador asegura que la disciplina y la fortaleza mental son sus principales bases.

“Quizás el reto más grande ha sido escuchar a personas que te dicen que no puedes lograrlo. Pero, con el tiempo, esas mismas personas terminan apoyándote cuando alcanzas tus objetivos”, confesó el panameño.
Este mes de entrenamientos junto al plantel extremeño representa un salto que él mismo define como un triunfo compartido con sus seres queridos.
“Dar este salto significa muchísimo para mí y para mi familia. Ellos siempre hicieron todo lo posible para apoyarme... Hoy siento que este paso también les pertenece a ellos”, reconoció Moltó.
Durante estas semanas, el mediocampista buscará aprender aceleradamente al compartir vestuario con jugadores de amplia trayectoria, incluyendo futbolistas con experiencia en Segunda División.
A su vez, aprovechó el momento para enviar un mensaje a su generación: “En Panamá hay un talento increíble. Con disciplina, sacrificio y la ayuda de Dios, todo se puede lograr”.

