El fútbol panameño se prepara para incorporar una nueva herramienta tecnológica al arbitraje. A partir de la jornada 14 del Torneo Apertura 2026 de la Liga Panameña de Fútbol (LPF), entrará en funcionamiento el Football Video Support (FVS), un sistema que permitirá a los equipos solicitar la revisión de determinadas jugadas y que busca contribuir a la toma de decisiones más justas dentro del campo.
La llegada del FVS representa un paso en la modernización del fútbol nacional. Aunque suele describirse como una alternativa al videoarbitraje (VAR), ambos sistemas presentan diferencias importantes, principalmente en la forma en que se inicia una revisión, el personal necesario para operarlos y los recursos tecnológicos que requieren.
Debut en la LPF: el Football Video Support (FVS) comenzará a utilizarse a partir de la jornada 14 del Torneo Apertura 2026.
Entre cuatro y ocho cámaras: esa será la infraestructura prevista para operar el sistema en Panamá.
Un sistema menos complejo: a diferencia del VAR, el FVS no requiere una sala con un equipo de árbitros de video que supervise continuamente las jugadas.
Capacitación especializada: Leonel Leal, experto en FVS enviado por la FIFA, participa en la preparación junto con técnicos de Mediapro.
La principal diferencia está en cómo se activa la revisión. Con el VAR tradicional, un equipo de árbitros de video supervisa las jugadas contempladas en el protocolo y puede recomendar al árbitro principal que revise una acción. Con el FVS, en cambio, son los entrenadores quienes solicitan la revisión mediante una tarjeta verde, dentro de las situaciones permitidas por el reglamento.
Cada equipo dispondrá de dos oportunidades de revisión durante el partido, de acuerdo con el formato previsto para su implementación. El entrenador deberá presentar la solicitud siguiendo el procedimiento establecido, y el árbitro revisará la acción en el monitor cuando se cumplan las condiciones contempladas en el protocolo.
El sistema está diseñado para revisar situaciones determinantes del juego, como goles, posibles penaltis, expulsiones directas y errores en la identidad de un jugador sancionado. No permite revisar cualquier jugada ni sustituye la autoridad del árbitro, quien conserva la responsabilidad de tomar la decisión final después de observar las imágenes.
Durante la revisión, el árbitro se dirige al monitor, observa las repeticiones disponibles y determina si mantiene o modifica su decisión inicial. Si el equipo solicita una revisión y el árbitro cambia la decisión, conserva esa oportunidad; si la decisión se mantiene, pierde el desafío.

Tecnología
Otra diferencia está en la operación. El VAR tradicional requiere un equipo especializado de árbitros de video, una sala de operaciones y una infraestructura tecnológica más amplia para supervisar las imágenes durante el encuentro. El FVS, por su parte, funciona con un operador que facilita las repeticiones y un monitor en el que el árbitro principal analiza la jugada solicitada.
En Panamá, el sistema podrá operar con un mínimo de cuatro cámaras y un máximo de ocho por partido. Esta estructura permite utilizar una herramienta de revisión con menores requerimientos técnicos y económicos que el VAR tradicional.
La implementación incluye un proceso de capacitación encabezado por Leonel Leal, experto en FVS enviado por la FIFA, junto con profesionales técnicos de Mediapro, empresa autorizada para operar el sistema. La preparación busca que los árbitros y el personal involucrado conozcan los procedimientos y apliquen el protocolo de manera uniforme.

Arbitraje
El FVS ya ha sido utilizado en competiciones juveniles de la FIFA, incluidos los mundiales femeninos sub-20 de Colombia y sub-17 de República Dominicana, ambos disputados en 2024, así como el Mundial masculino sub-20 de Chile 2025. También se ha implementado en países de la región, como Canadá, Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
Su llegada a la LPF abre una nueva etapa para el arbitraje panameño. El objetivo es ofrecer a los equipos la posibilidad de solicitar la revisión de acciones determinantes y reducir el impacto de errores que puedan cambiar el desarrollo de un partido.


