La selección de Brasil llega a la Copa del Mundo 2026 con un legado histórico como la máxima ganadora del torneo, pero también con muchas dudas sobre las posibilidades reales de su plantilla para conquistar nuevamente el título después de 24 años.
Campeona en 1958, 1962, 1970, 1994 y 2002, la verdeamarela se ha consolidado como una potencia mundial, dominando un deporte nacido lejos de sus fronteras.
Ahora busca regresar a la cima bajo la dirección del legendario entrenador italiano Carlo Ancelotti y con el regreso de Neymar Jr., uno de los mayores íconos de esta generación, en lo que podría ser su última oportunidad de alcanzar la gloria mundialista con su selección.

Junto al astro brasileño estarán otras figuras de primer nivel como Vinícius Jr., Raphinha, Luiz Henrique, Matheus Cunha, Endrick, Gabriel Martinelli, Igor Thiago y Rayan en el ataque.
La “Canarinha” también cuenta con gran calidad en el mediocampo, liderado por la experiencia de Casemiro y Fabinho, a quienes se suman Bruno Guimarães, Lucas Paquetá y Danilo Santos.

La defensa estará encabezada por jugadores como Wesley, Gabriel Magalhães, Marquinhos, Alex Sandro, Bremer, Danilo, Roger Ibáñez, Douglas Santos y Léo Pereira.
Las ausencias en la convocatoria brasileña también llaman la atención. Figuras emergentes como João Pedro y Andrey Santos, además de nombres habituales en los últimos años como Antony y Richarlison, quedaron fuera. Por lesión, tampoco estarán presentes en el Mundial Éder Militão, Rodrygo Goes y Estêvão.
El once que podría presentar Ancelotti para el torneo tendría a Alisson en la portería. La defensa estaría conformada por Marquinhos, Vanderson, Douglas Santos y Gabriel Magalhães. En el mediocampo aparecerían Casemiro, Bruno Guimarães y Luiz Henrique, mientras que Vinícius Jr., Raphinha y Matheus Cunha liderarían el ataque.

Brasil integra el Grupo C junto a Marruecos, Haití y Escocia. Sobre el papel, parece una zona accesible, lo que aumenta la exigencia de terminar en el primer lugar y asegurar el boleto a la siguiente ronda. Una eliminación en fase de grupos, como la sufrida en el Mundial de Inglaterra 1966, no entra en los planes de la selección sudamericana.
Marruecos, una de las grandes revelaciones de Catar 2022 tras finalizar en la cuarta posición, regresa a una Copa del Mundo con la intención de seguir haciendo historia. Llega como campeón continental luego de una polémica final ante Senegal en la Copa Africana de Naciones, por lo que está lejos de ser un rival sencillo. Dirigido por Mohamed Ouahbi, el conjunto marroquí cuenta con figuras de talla mundial como Achraf Hakimi, Brahim Díaz, Sofyan Amrabat y Noussair Mazraoui.
Haití, que no participaba en una Copa del Mundo desde 1974, logró clasificarse pese a la inestabilidad que atraviesa actualmente el país. El equipo está integrado completamente por futbolistas que militan en el extranjero, entre ellos Odsonne Édouard, Johny Placide y Ricardo Adé. Además, su entrenador, el belga Sébastien Migné, nunca ha podido dirigir un partido en territorio haitiano debido a las condiciones de seguridad. La selección logró su clasificación sin disputar un solo encuentro como local.
Escocia, encabezada por su capitán Andy Robertson y respaldada por jugadores como Scott McTominay y John McGinn, vuelve a una Copa del Mundo tras 28 años de ausencia. Bajo la dirección de Steve Clarke, el combinado europeo ha recuperado protagonismo internacional y coronó ese resurgimiento con su clasificación al torneo más importante del fútbol mundial.


