Japón y Panamá han cultivado amistad y confianza durante más de 120 años desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas en 1904. Con la celebración en 2025 del “Año de la Amistad Japón-SICA” y la visita del presidente Mulino a Japón, el impulso para fortalecer las relaciones entre ambas naciones, que comparten valores y principios, es más fuerte que nunca. En este contexto, me complace enormemente poder visitar Panamá después de cinco años.
Hoy en día, el orden internacional basado en valores y principios está siendo sacudido, y la incertidumbre en la comunidad internacional va en aumento. Precisamente en esta era, el mantenimiento y fortalecimiento de un orden internacional libre y abierto constituyen un interés vital no solo para naciones marítimas como Japón y Panamá, sino para toda la comunidad internacional.
Japón promueve un “Indo-Pacífico Libre y Abierto (FOIP, por sus siglas en inglés)” como pilar de su diplomacia y, en mayo de este año, presentó un “FOIP” evolucionado en respuesta a los cambios de la época. Este enfoque se basa en la convicción de que, para lograr la estabilidad y la prosperidad en una era de incertidumbre y transformación, es indispensable dotarse de la “autonomía” y la “resiliencia” necesarias para decidir el propio destino con las propias manos, al mismo tiempo que se mantienen los principios de “libertad” y “Estado de derecho”.
Panamá se encuentra en una posición estratégica clave para el transporte, y para Japón, país situado al otro lado del Océano Pacífico, representa una puerta de entrada a América Latina y el Caribe. En particular, el Canal de Panamá, como punto fundamental del tráfico marítimo global, ha contribuido de manera estable al desarrollo de la economía mundial durante muchos años. Con esta importancia geopolítica y compartiendo valores y principios fundamentales, Panamá es un socio sumamente importante para Japón en la realización del FOIP y estamos decididos a cooperar para fortalecer conjuntamente la “autonomía” y la “resiliencia”.
En concreto, por ejemplo, en enero de este año se celebró la “Reunión de Ciberseguridad Público-Privada Japón-Panamá”, dando inicio a la cooperación para fortalecer la ciberseguridad de infraestructuras críticas como el Canal de Panamá y los puertos. Esta cooperación representa una de las iniciativas que concretan la visión del FOIP. Japón aspira a volverse más fuerte y próspero junto con Panamá, acumulando este tipo de acciones concretas en una amplia gama de ámbitos.
Las áreas con potencial de cooperación son muy diversas. El ámbito medioambiental, en especial, es uno de los sectores estratégicos prioritarios para ambos países. Ante el desafío global del cambio climático, Japón impulsa inversiones audaces en la Transformación Verde (GX) desde la perspectiva de la gestión de riesgos, promoviendo iniciativas para lograr simultáneamente la descarbonización, el crecimiento económico y la seguridad energética. Panamá, por su parte, identifica la protección del medio ambiente y la transición hacia energías limpias como prioridades nacionales, promoviendo políticas de carbono cero y dedicando sus esfuerzos a mejorar la calidad de vida de su pueblo.
Bajo esta orientación compartida, Japón ha situado el desarrollo de la infraestructura económica respetuosa del medio ambiente como uno de los pilares de su cooperación con Panamá, y está avanzando en ello. En Panamá, se han agravado retos como la congestión del tráfico y la carga ambiental asociada, así como el aumento de los residuos, y Japón ha trabajado en estrecha cooperación para encontrar soluciones para estos desafíos urgentes.
Una de las iniciativas emblemáticas en este sentido es el “Proyecto de Desarrollo de la Línea 3 del Transporte Urbano del Área Metropolitana de Panamá”, financiado mediante la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de Japón. Este proyecto, aprovechando también la tecnología de las empresas japonesas, tiene como objetivo contribuir al crecimiento económico sostenible de Panamá mediante la mejora de las funciones del transporte y la reducción de las emisiones de dióxido de carbono.
Japón seguirá promoviendo aún más la cooperación público-privada, incluyendo negocios e inversiones, en una amplia gama de ámbitos como la GX, la gestión de residuos, la inteligencia artificial (IA), la digitalización y el fortalecimiento de la resiliencia de las cadenas de suministro, en particular en lo relativo a los minerales críticos, además de fortalecer las funciones de las infraestructuras críticas como el Canal de Panamá, con el objetivo de transformar la solución de los retos de Panamá en la creación de nuevas oportunidades de crecimiento.
Japón y Panamá son socios responsables e iguales, y amigos de confianza. Para sostener juntos un orden internacional libre y abierto basado en el Estado de derecho y construir juntos un futuro en el que seamos más fuertes y prósperos, deseo construir con Panamá, una relación estratégica para una nueva era, caracterizada por una estrecha colaboración y la propuesta mutua de soluciones. Espero que mi visita a Panamá en esta ocasión sea una oportunidad para reforzar este impulso y contribuir a un mayor fortalecimiento de la asociación entre ambos países.
