Una de las competencias más importantes del año, no solo por las máquinas y los equipos que en ella compiten, sino por la historia y la magia que rodea a este evento.
Su primera edición en 1923 marcó lo que es hasta hoy en día una de las máximas pruebas de resistencia del automovilismo. Este encuentro completa la cuarta fecha del Campeonato Mundial de Resistencia, donde el equipo de Audi mantuvo su sólida racha en la categoría LMP1, logrando por cuarto año consecutivo el trofeo de campeones de la mano de Tom Kristensen, que completa su novena victoria en Le Mans.
El equipo ganador estuvo conformado por Tom Kristensen, Allan McNish y Loïc Duval que pilotaron el Audi R18 e-Tron quattro a la meta, superando al Toyota TS030 - Hybrid de Anthony Davidson, Sébastien Buemi y Stéphane Sarrazin con una vuelta. El otro Audi R18 e-Tron quattro bajo el mando de Marc Gené, Lucas Di Grassi y Oliver Jarvis logró el tercer lugar.
La categoría LMP2 el ganador fue el equipo OAK Racing con el Morgan-Nissan de Bertrand Baguette, Ricardo Gonzalez y Martin Plowman.
Las categorías LMGTE Pro y Am, los Porsche probaron ser fuertes competidores. En la Pro Marc Lieb, Richard Lietz y Romain Dumas se llevaron el primer puesto sobre el Porsche 911 RSR. Para la Am los ganadores fueron los pilotos Raymond Narac, Christophe Bourret y Jean-Karl Vernay que pilotaban el Porsche 911 GT3 RSR.
Esta múltiple victoria de Porsche llega cuando la marca celebra sus 50 años desde la aparición del mítico 911.
Una tragedia puso un manto de luto sobre el evento, el vehículo Aston Martin Vantage GTE que pilotaba Allan Simonsen colisionó causándole la muerte al piloto danes. Desde 1997 el evento no tenía una fatalidad, algo que no dejará a la organización de la FIA bajar la guardia sobre el riesgo de los pilotos en cada evento.
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