El esposo de la reina Isabel II de Inglaterra, el duque Felipe de Edimburgo, de 90 años, fue operado de una arteria coronaria bloqueada, según confirmó ayer un portavoz del Palacio de Buckingham. El duque Felipe fue sometido a una operación “poco invasiva” en la que le colocaron un “stent”, (una cánula que se coloca en el interior de las arterias para evitar su atasco). El marido de Isabel II permanecerá “bajo observación en el hospital durante un breve período”, informaron los médicos que lo atienden en el Hospital Papworth de Cambridgeshire. El príncipe Felipe fue trasladado al centro hospitalario en helicóptero desde Sandringham House, la residencia al sudeste de Inglaterra donde la familia participaba de las celebraciones navideñas, según la prensa. Margaret Holder, comentarista de temas de la realeza, declaró a la BBC que a pesar de su edad, Felipe “tiene una salud notable”. “Muchas personas a su edad no podrían soportar largos viajes de ida y vuelta, como los que él realiza”, agregó. Tras 60 años como compañero de la reina, se ha convertido en el más longevo de los príncipes consortes británicos.
