Cartas manuscritas de la escritora y activista de comienzos del siglo XX Helen Keller; cuarenta mil negativos de fotografías de John F. Kennedy tomadas por su fotógrafo personal; esculturas de Alexander Calder y Auguste Rodin.
Además de causar la muerte de casi 3 mil personas y destruir las torres gemelas, monumento de la ciudad de Nueva York, los ataques del 11 de septiembre de 2001 acabaron con archivos y obras de arte de valor incalculable.
Las pérdidas humanas hicieron pasar a segundo plano las pérdidas de papeles y una década después los especialistas no han determinado a cabalidad qué se perdió y qué fue recuperado, lo que les impide dar una forma definitiva al rompecabezas de la historia.
“No puedes hacerte una idea clara porque faltan elementos clave”, afirmó Kathleen D. Roe, directora de operaciones de los Archivos del Estado de Nueva York y copresidenta del Proyecto de Documentación del World Trade Center, el nombre oficial de las torres.
Entre las pérdidas materiales figuran bosquejos y esculturas, incluida un molde de la escultura de Rodin El Pensador, que reapareció brevemente después de los ataques para volver a desaparecer al poco tiempo. Se hallaron fragmentos de otras esculturas.
Los negativos de Kennedy, sacados por el fotógrafo Jacques Lowe, estaban guardados en una caja de seguridad a prueba de incendios . Helen Keller International, cuyas oficinas a una cuadra del lugar se incendiaron, perdió un modesto archivo.
