SIDNEY, Australia (Reuters). -Nancy Wake, una condecorada espía de la II Guerra Mundial y heroína de la resistencia conocida como “el ratón blanco” por su habilidad para no ser apresada, murió en Londres a los 98 años.  

Nacida en Nueva Zelanda, Wake se mudó a Australia de niña, donde fue criada. Luego de un breve período como enfermera, trabajó como periodista en Europa y en 1939 se casó con el empresario francés Henri Fiocca.  

Varada en Francia durante la invasión nazi, Wake pronto se convirtió en mensajera de la resistencia y luego en saboteadora y espía. Traicionada, escapó a Londres, pero su marido fue torturado y asesinado por la Gestapo.   Más tarde volvió en paracaídas a Francia y se convirtió en el nexo entre Londres y los grupos locales de la resistencia.

“En mi opinión, el único alemán bueno es el alemán muerto, y cuanto más muerto, mejor”, dijo en una entrevista.  

“Sólo lamento no haber matado a más”, agregó. Su larga lista de condecoraciones incluyó la Medalla George de Gran Bretaña, la Medalla de la Libertad de Estados Unidos y la Cruz de la Guerra de Francia. En el 2004 fue nombrada Compañera de la Orden de Australia.  

Después de sufrir un ataque al corazón en el 2003, Wake fue trasladada a una residencia para veteranos retirados en Londres. Murió el 7 de agosto luego de ser internada por una infección en el pecho. El 30 de agosto hubiera cumplido 99 años.  

“Nancy Wake fue una mujer de excepcional coraje e ingenio, cuyas osadas hazañas salvaron la vida de cientos de efectivos aliados y ayudaron a poner fin a la ocupación nazi de Francia”, dijo la primera ministra australiana, Julia Gillard, en un comunicado.  

“Hoy nuestra nación honra a una persona verdaderamente excepcional cuyo valor desinteresado y tenacidad nunca serán olvidados”, agregó.