Julio Cortázar

Década de 1930. Un maestro argentino de nombre Julio Cortázar hace su práctica pedagógica en la Escuela Normal Mariano Acosta, en la ciudad de Buenos Aires.

Para entonces entabla amistad con la familia Jonquiéres, con quien posteriormente mantiene una fluida comunicación vía epistolar cuando decide abandonar Argentina y buscar fortuna en Europa.

El libro “Cartas a Los Jonquiéres” (Editorial Alfaguara) está compuesto por 127 cartas y 13 tarjetas postales que mandó Julio Cortázar al citado clan, en especial a Eduardo, María y Maricló.

La mayoría de las misivas tiene como destinatario a Eduardo, pintor y poeta con quien Cortázar se sentía a gusto para la conversa, para la reflexión y para el intercambio de información.

Son cartas que el autor de “Rayuela” envió entre 1950 y 1983, algunas escritas a mano y otras a máquina, donde comparte con los Jonquiéres su experiencia lejos de su país natal, las ciudades que conocía, la comida que le agradaba, sus ataques de migrañas y sus contantes alergias, los libros que le agradaban y los que no, los recuerdos y añoranzas, sus esperanzas y la elaboración de sus futuros textos.

Las cartas que recoge esta obra voluminosa obra de 568 páginas dan una mirada distinta al universo íntimo de Julio Cortázar, pues lo hacen más humano y vulnerable, además nos permite tener una idea de cómo andaba el mundo por esos años en materia de cultura, economía y política a través de los de un narrador excepcional.

Del autor:

Si bien el autor de las cartas es el argentino Julio Cortázar (1914-1984), quienes hicieron la labor de buscar, clasificar y darle forma a este libro fueron la también argentina Aurora Bernárdez (1920), traductora y esposa de Cortázar, y el filólogo español Carles Álvarez Garriga (1968).