La edición número 178 de la esperada fiesta de la cerveza, la multitudinaria “Oktoberfest” de Munich, arrancó ayer puntual al mediodía cuando el alcalde de la ciudad, Christian Ude, abrió el primer barril de la bebida más adorada en Alemania.
“O´zapft is (¡ya está abierto!)”, gritó al dar los dos golpes para abrir el primer barril e inaugurar una nueva edición de la mayor fiesta popular del mundo.
El primer trago fue para el jefe de gobierno de Baviera, el conservador Horst Seehofer. A continuación, toda la multitud, ataviada con trajes regionales bávaros, se trasladó al recinto en el Prado de Teresa, donde se celebra el festival, como se viene haciendo desde 1810.