Los cerebros de diminutas arañas son tan grandes que llenan todas las cavidades de sus cuerpos, incluso hasta sus patas, reveló un estudio del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés), divulgado esta semana en Panamá.
William Wcislo, científico de planta del Smithsonian en Panamá, precisó que “mientras más pequeño el animal, más debe éste invertir en su cerebro, lo que significa que incluso las arañas más pequeñas todavía son capaces de tejer telarañas y realizar otros comportamientos complejos”.
El estudio, realizado en Panamá y Costa Rica, confirmó que a medida que las arañas se hacen más pequeñas, sus cerebros se agrandan en forma proporcional y llenan más sus cavidades.
La gran biodiversidad en ambos países permitió medir la extensión de cerebros con una gama de tamaños.
